Presumen de ofrecer un servicio que “evita tener que pasar por Palma para hacer transbordo”, pero solo durante la temporada turística, que es cuando intentan vendernos la idea de que piensan en los residentes. La realidad es que vuelven a dejar fuera a un núcleo habitado y turístico como el Port, a solo cuatro kilómetros de Andratx vila.


Una vez más, el Govern Balear y el TIB anuncian con entusiasmo el regreso de la línia 131, esa que supuestamente mejora la movilidad de los residentes de la Serra y alrededores, conectando pueblos como Banyalbufar, Estellencs, Andratx o Calvià sin necesidad de pasar por Palma. Una propuesta, sobre el papel, lógica y útil. Pero como suele pasar con muchos servicios públicos, la letra pequeña deja al descubierto las incoherencias y olvidos que parecen estar ya institucionalizados.



La línea 131, que está operativa desde el 1 de abril y hasta el 31 de octubre, conecta Santa Ponça, Peguera, Camp de Mar, Andratx, Estellencs, Banyalbufar y la Granja d’Esporles, con seis expediciones diarias por sentido. Y sin embargo, deja fuera a dos puntos clave: el Port d’Andratx y Sa Gramola.

Desde el Govern justifican la parada en la Granja d’Esporles como inicio ideal de rutas senderistas. ¿Y qué pasa con el Port d’Andratx? Hace apenas unas semanas señalizaron allí el kilómetro 0 de la Ruta de Pedra en Sec GR-221, punto de partida hacia La Trapa y conexión directa con el Coll de sa Gramola. Pero ni una parada en el Port ni en Sa Gramola, por donde el bus pasa obligatoriamente. Promueven el senderismo, pero impiden el acceso.


El transporte público no puede diseñarse como un escaparate estacional o turístico de cara a la galería. Tiene que responder a las necesidades reales del territorio, y eso implica escuchar a los vecinos, conocer el entorno y tener la voluntad de ser inclusivo.
La línea 131 es una buena idea, pero con graves lagunas. Mientras siga dejando fuera puntos clave como el Port d’Andratx o Sa Gramola, seguirá siendo una oportunidad perdida. Una más.

Esperamos que el regidor de Transportes del Ajuntament d’Andratx, Iván Sánchez, no espere ni un día más para elevar la queja formal ante la Conselleria de Mobilitat del Govern Balear. Porque callar, en este caso, también es discriminar.
L. Gutiérrez
